martes, 12 de enero de 2010

Migraña

Guadalajara. Septiembre de 2000.

La clase está especialmente aburrida. Tanto que parece que le está dando una especie de sueño, flojera... ¿Náusea? Su vista se empieza a nublar, el rostro del profesor se ve extraño como distorsionado, incompleto. Era como un brillo, como un reflejo solar que deja viendo esas luces durante un rato y no permite una visión completa de las cosas. "Esto no está bien", pensó. Aún así esperó a que terminara la clase y de inmediato bajó hasta el kiosko para comprar un refresco de cola. La gente siempre tiene ese extraño remedio: "Tómate una coca", como si fuera la Panacea. Pero el caso es que lo hizo, se bebió el contenido de la fría lata en unos minutos esperando que, como por arte de magia, el oscuro líquido arrastrara cualquier rastro de malestar y el gas lo evaporara para sentirse bien. Habría una conferencia interesante en el auditorio de la Universidad y no se la quería perder. ¿De qué se trataba? "Diablos, me está empezando a costar trabajo incluso pensar..."

La náusea empeoró. Sensiblemente. Ahora mareos constantes se sumaban a la cada vez mayor pérdida de visión, pues un cuadrante de su línea visual estaba ya sumergido en ese brillo extraño, casi fantasmagórico e insoportable. ¿Qué más podría pasar? Ah, sí... El dolor de cabeza. La mitad izquierda de su cráneo parecía haber decidido separarse del resto de su cuerpo pues esa era la sensación que estaba experimentando en ese momento. El agudo dolor en racimo partiendo de su sien y arrastrándose como un puñado de maléficas serpientes hacia el resto de su cabeza y cuello le estaba haciendo estallar la cabeza. Parecía además como si su ojo izquierdo estuviera dispuesto a colapsarse, entrar en un estado de reducción implosiva y desaparecer con ese dolor. La situación no parecía tener fin. Tomó la decisión de llamar a su casa. En ese estado ni siquiera se sentía seguro para tomar un autobús o incluso un taxi. Sin poder pensar claramente, ¿cómo le diría a la persona cómo llegar a su casa?

El celular dio señal en un par de ocasiones hasta que le contestaron, explicó la situación y en menos de media hora ya estaban ahí buscándole. Él se subió al auto y arrancaron rumbo a la comodidad y seguridad de su habitación. No habían alcanzado ni siquiera medio kilómetro andado cuando se tuvieron que detener. Él no pudo más en la batalla contra la náusea y vomitó copiosamente... en especial el famoso "remedio" de Coca Cola. Regresó al auto y no volvió a saber de sí mismo hasta que llegaron a su casa. Del trayecto recordaba extrañas imágenes: el auto, difuso, raro. Las luces de la ciudad distorsionadas y deformes. Cuando por fin se pudo acostar ya no podía ni siquiera pensar de manera normal. Era casi como si los pensamientos le causaran dolor y más náusea. Trató de expresar su molestia diciendo "¡Mierda!" pero un balbuceo sin sentido fue lo único que pudo articular. Finalmente cayó exhausto después de vomitar hasta lo que no tenía en el estómago y despertó al día siguiente, adolorido pero mucho mejor.

Zapopan. Enero de 2010.

Otra vez "El Aura". Ese brillo salido de la nada al que tanto le ha estado temiendo durante diez años parece haber regresado después de una etapa de su vida en la que la tensión mental parece querer matarlo. Pero son tonterías que él está seguro que puede dominar, con tiempo. Pero el punto es que ahora, la realidad le muestra esa "aura" que le impide ver bien. Los compañeros de su trabajo que están con él a la hora de la comida parecen preocupados por su semblante. No se ve bien y parece preocupado. Y lo está. Han pasado diez años desde la última vez que eso pasó y no quiere que se repita. Por alguna razón empieza a pensar en todo lo que ha sucedido en esa década. Viajes, trabajo, cambios, personas, amigos, amigas, decepciones, odios, alegrías, felicidades, descubrimientos, más decepciones, desengaños, pruebas, dolores, amor, desamor, tonterías, ridiculeces, más odio, miedos, caídas, recuperaciones, fortalecimientos, debilitamientos, hartazgo, ilusiones, fantasías, realidades... Realidades. Por alguna razón empezó a pensar qué tan real es lo real. Qué raro que se pusiera a pensar eso en medio de un inminente ataque de migraña.

Terminaron de comer y después de dejar a sus compañeros en la oficina se fue con el Doctor. No fue tan grave como esa tarde en la Universidad diez años atrás. Fue como si de alguna manera hubiera sido capaz de controlar el ataque. El aura desapareció y sólo dejó un dolor de cabeza intenso que fue aminorando y desapareció por completo cuando se tomó la poderosa medicina sublingual que le recetó el médico. Todavía faltaba resolver los problemas de tensión que le estaban aquejando desde hacía algún tiempo, pero ya también estaba tomando las medidas necesarias. Todo pasaría y estaría bien. Todo estará bien.

Guadalajara. Septiembre de 2010.

- ¿Desde hace cuánto que está así?
- Precisamente hoy se cumplen diez años.
- Es increíble. Todos sus signos vitales le muestran como dormido y sin embargo no hay manera de despertarlo. Incluso hemos tratado con inyecciones de adrenalina y nada. Los misterios del cerebro son tantos y tan insondables, que no sabemos qué pasa ahí adentro. ¿Estará soñando?
- Quién sabe. Y quién lo iba a pensar, creíamos que sólo era una migraña.

Nota del Iosephus:

Esta breve historia está basada en el hecho de que me puse a pensar que, en ocasiones, la migraña puede tener efectos similares a una afectación neurológica importante y me puse a pensar "¿qué tal que una vez te da migraña y resulta que no fue tal sino algo más cabrón?" "¿Y qué tal que nada de esto sea "real"?" ¿Y qué tal que todos ustedes son invención mía? ¿Qué pasará cuando despierte? ¿Es cognoscible el ser?

Bueno el caso es que esta pequeña historia esta basada en hechos... ¿
reales?

Iosephus Dixit

7 comentarios:

elmonares dijo...

Me recordaste un poco el bonito libro de la náusea, creo que tiene que ver un poco con todas las cosas que traes acumuladas, y de pronto la náusea; claro que en tu caso es mas grave por lo del dolor de cabeza que te provoca la migraña.
Yo creo que si tiene relación el estrés y todo el cúmulo de emociones con la aparición de la migraña, al menos así lo he visto con Lidia.
Todo va a estar bien compare, de hecho ya lo está aunque para ti debe ser un tanto difícil de ver, no hay mal que dure cien años dicen.
Por cierto no mames con todo eso del "que tal sí", tú estás bien y ya sabes aquello de que lo que no te destruye te hace mas fuerte, además todavía tenemos muchos pendientes (el video de la cocina, el libro de cosa 1 y cosa 2, partidas de póker, costillita y demás)

Beat Co dijo...

Hablando de cosa 1 y cosa 2... extraño sus aventuras....
yo pienso que la mamá debería de contarte anécdotas y luego deberías de escribirlas

besitos y ánimo, este es nuestro año amiguito

Iosephus dijo...

Monares: Así es compare, éstas ondas migrañescas no me daban desde hace mucho y uno ni cuenta se da de cuándo y cómo pueden llegar. Pero sí, yo sé que todo está bien, poco a poco todo va regresando a su curso normal. Esos proyectos tenemos que ponerlos en práctica lo más pronto posible compare y no se les olvide mandarme las crónicas de Cosa 1 y 2 para poder publicarlas en el blog. Ya hacen falta. Como puedes ver en el comentario de arriba, ya las reclama el público conocedor, jajajaja. Saludos compare y un abrazo para toda la familia.

Beat Co: Sí, ya estoy en negociaciones para que me manden las crónicas de los famosos Cosa 1 y 2 para continuar con sus esperadas aventuras. Saludos y abrazos. Y todos los años son nuestros. ;)

Lidiux la madre y cuidadora de las cosas dijo...

Pues quien sabe con la mamá de quien andas en negociaciones, jajajaja, y no sabes que aventuras han dado últimamente... de hecho ya hay una tercera cosa por la casa, pero ya te contare despues, jejeje, esa cosa no es oficial. Respecto a las migrañas, solo los migrañosos pensamos cosas como las que relatas y en efecto, mi querido Satánico, cuando se acumulan mas las emociones, el estres, en fin. A mi ya tiene un rato que no me da migraña revolucionada, solo me da el dolor de cabeza, y la neta no me animaba a leer lo que escribiste, porque solo de pensar en ella me da la sensación de que me da y nooooo!! es horrible, pero en fin.
Saludos a todos por alla, un abrazo bien juerte (con J de Jelipe)

Iosephus dijo...

Lidiux la madre y cuidadora de las cosas: Bueno pues, ps entonces inicio las negociaciones. Cada vez que tengas algo nuevo me lo mandas por correo para publicarlo (dándote tu crédito por supuesto). Así mantenemos actualizada la base de historias de los famosos Cosa 1 y Cosa 2. Y en cuanto a las migrañas pues sí, uno ni cuenta se da de cómo se acumulan tonterías hasta que salen de una manera u otra, como es el caso de este dolorcito tan tremendo que es la migraña. Pero lo bueno es que ya pasó y espero no se vuelva a repetir. Ya estoy tomando las medidas necesarias.

Saludos a toda la Famiglia y reciban también un gran abrazo. Nos vemos pronto.

Creeperius dijo...

Iosephus, los descubriste, en realidad todo esto es un mundo creado por la Matrix… has estado dormido todo este tiempo, tienes que despertar, los hijos de Sión te esperan, eres el Elegido!!!!

Quiobo ¿a poco no sonó bien cabrón y te sentiste el chicho de la película? Animo Iosephus, estos desmadritos a veces pasan. Cuídese!

Iosephus dijo...

Creeperius: Sí, por un momento me lo creí. Aunque no creo que estemos muy lejos de la "realidad" de vivir metidos en una Matrix. Todo depende de cómo se percibe la verdad. Sí, suena muy pinche azotado, pero es que la verdad hasta hace poco me di cuenta de que en ocasiones (en muchas y muy importantes ocasiones) no le pongo atención a mis sentidos y toda la información que me mandan. Eso me ha provocado broncas. Así que, de hecho tienes razón, he estado "dormido" mucho tiempo y es hora de despertar...