domingo, 31 de julio de 2011

Toledo. Parte II

Continúo con la crónica de mi interesante visita a Toledo, la Ciudad del Acero. Tras visitar la exposición chafa de instrumentos de tortura y pena capital, seguí adelante con mi caminata por callejones de piedra milenaria, entre paredes de silenciosa presencia, mudos testigos de siglos de historia. Quiobo.

 Callejón, piedras y muros testigos de historia.

Bonito edificio toledano. Bonito cielo español. 
Bonitos autos europeos. 


Entrada a la Exposición "Templarios y Otras Órdenes Militares"



Ballesta de tornillo, arma habitual de la Orden Templaria. 
El problema no era usarla, sino cargarla. 
Por cierto, no cupo en mi mochila... :-(

Escena medieval con caballeros templarios. 
Eso o el tipo le está pidiendo matrimonio al caballo.


 La Regla de La Orden y uno de sus Sellos. 

La Regla era seguida estrictamente, con un carácter de obligatoriedad militar. Además no se andaban con rodeos, si uno de sus hermanos rompía las reglas, era castigado. Esos castigos iban desde apartar al hermano para que comiera solo, hasta la expulsión de la Orden dependiendo de la magnitud de la falta. Ahora bien, para formar parte de la Orden era necesario ser caballero, es decir haber sido nombrado como tal, cosa que se lograba únicamente siendo descendiente de una familia de cierta posición. Aquellos que no eran caballeros podían formar parte de la Orden pero en puestos de menor categoría. Sí, en todos lados hay niveles. Obviamente también era necesario ser cristiano, mayor de edad, presentar solicitud llena en original y dos copias, 4 fotografías (bueno retratos) tamaño pasaporte con fondo blanco, Curriculum Vitae, certificado de la escuela de esgrima medieval, examen médico y de capacidad física para poder cargar con la armadura.


La Rutina Templaria. Al parecer les gustaba pasar el tiempo 
jugando ajedrez gigante. Y vertical.

La Organización Templaria. 
Los Templarios se encuentran en distintas presentaciones. 
Todos se venden por separado. 
Bancos multimillonarios y villanos papales no incluídos.


Como pueden ver por la expresión de este tipo, 
los Templarios eran muy felices.
Entre sus curiosidades, los Templarios eran buenos para hacer fortalezas
Aquí, una imagen de la que tenían en Siria



Capítulo LXXII de la Regla de los Templarios: De no besar a ninguna mujer
"Pero Gran Maestre, no es mi culpa, le juro que mi copia de 
La Regla no tiene el capítulo LXXII..."

Caballero de la Orden Teutónica. 
No, los Caballeros Teutones no usaban "Wonderbra"


El clásico sello Templario de los dos Caballeros compartiendo un corcel, 
símbolo de hermandad y humildad. 
O probablemente el resultado del capítulo 
LXXII de la Regla del Temple



"... hay que desenvainar la espada material y espiritual...
Llevan al flanco la espada, veteranos de muchos combates..."
San Bernardo.
Flechas templarias.

 Mandoble templario


Puñal en proceso de forja. Como Justin Bieber.

"... Cuando el adversario ataca y las flechas vuelan por todas partes
el escudo ya no pesa ni se sienten la coraza y el casco."
San Bernardo. 
Dicen que este cuate era bien perro.

Otra de las calles toledanas. Se preguntarán por qué tomé esta foto de una calle más. No lo sé, ya llevaba como 4 horas caminando bajo el hermoso Sol de Toledo y, aunque algunos de ustedes no lo crean, el Sol en Toledo es básicamente el mismo que, digamos, en Guadalajara (MI Guadalajara, la de Jalisco) y también es el mismo de Madrid. En pocas palabras cala igual allá que acá y para esos momentos ya le tomaba foto a todo lo que se me ponía enfrente...


No, el objeto de esta foto no era mostrar las posibilidades inmobiliarias en Toledo ni hacerle publicidad a la cerveza española Mahou (TM) sino que se viera la torre de la iglesia de Santo Tomé, esa que está hasta el fondo de la escena. Bueno, ¿qué querían? Ya les dije que estaba cansado.

Torre de la Iglesia de Santo Tomé

Santo Tomé, dentro se encuentra la obra "El Entierro del Señor de Orgaz" 
también llamada "El Entierro del Conde Orgaz" de Δομήνικος Θεοτοκόπουλος.  
Para que quede más claro: Doménikos Theotokópoulos 
más conocido como "El Greco". O Teo para los cuates.

Óleo sobre lienzo, interior de la iglesia de Santo Tomé, Toledo, España

La obra es una de las pinturas más maravillosas de El Greco, quien por cierto es uno de mis pintores favoritos. En la escena se puede ver, el momento en el que se está colocando al Conde de Orgaz en su última morada. Es fácil adivinar quién es en el cuadro. Una pista: el Conde es la figura central al que sostienen San Esteban y el Obispo San Agustín. Y además está pálido como cadáver. En el enlace que está bajo la foto podrán ver una expliación más profunda de la obra que también se conoce como "El Entierro del Conde de Orgaz" pero dudo mucho que el nombre de la pintura le importe al buen Conde que ya tiene varios años de estar viendo crecer las lechugas por abajo.

Árboles. Sí, en Toledo. Mi tío Rafael o mi Papá dirían: "Detalle de Árbol"

Otra perpectiva de Santo Tomé

Miren nada más qué bonita me salió esta foto. Soy un genio.

Como decía desde la publicación anterior, a Toledo le dicen la Ciudad de las Tres Culturas porque se pueden ver detalles del Islam, el judaísmo y el cristianismo. En la imagen de arriba, pueden ver la Sinagoga del Tránsito que es en donde los judíos en Toledo sacan sus licencias para conducir.

Y aquí estoy yo, descubriendo que el iPod Touch 
de cuarta generación tiene una cámara al frente. Hola.

Y desde un parque esta es la vista del Río Tajo.

No lo sé pero supongo que la vista desde ese edificio debe ser "bien bonita"

Monasterio de San Juan de los Reyes

Otro detalle del Monasterio de San Juan de los Reyes

Esto no sé bien qué es pero se ve muy bonito y práctico

Esto tampoco se qué es, es más para ser sincero, 
ni siquiera recuerdo haber tomado esa foto.

Esto yo creo que es una puerta o un arco o... algo. 
No sé, miren, empecé a caminar desde las 11 am 
y ya eran las 5 pm, no esperen demasiado a esas alturas.

Esto sí sé qué es. Se trata del Puente de San Martín, ya saliendo de Toledo.

Puente de San Martín, Toledo.

En el siguiente artículo: Plaza de Isabel II, Palacio Real y Catedral de la Almudena.



2 comentarios:

Anónimo dijo...

lo que le voy a decir señor es que es usted un ignorante y no es quien para criticar a las ordenes militares, porque no tiene ni idea de lo que dice, un saludo.

Iosephus dijo...

Lo que yo le voy a decir, Señor, es que me importa poco (más bien nada) el que usted piense que soy ignorante (que no lo soy, pero bueno...). Su punto de vista es irrelevante, ridículo y mamón desde el momento en que se coloca en una posición de superioridad diciendo que, además de ignorante "no soy quien para criticar a las órdenes militares". ¿Que no tengo idea lo que digo? claro que la tengo, sé perfectamente lo que digo. Y lo que digo son locuras, graciosadas, ridiculeces. Sí, lo reconozco, no me importa. Mis comentarios en esta página no están dirigidos a informar puntualmente nada, sólo servir como lectura ligera para mis dos o tres lectores (que probablemente sea uno solo).

En ningún momento me erijo como experto en algún tema y si alguien quisiera aprender sobre las órdenes militares (o cualquier otro asunto que trate yo aquí) es evidente que en este blog no lo va a encontrar, deberían comprar un libro o ir a una biblioteca, o es que ¿acaso vio usted que seriamente avisara yo en este post que daría información real, veraz y oportuna con respecto a las órdenes militares? No, ¿verdad?

Por otro lado no estoy criticando a ninguna orden militar. Me burlo de esas y otras instituciones de la misma manera de la que me burlo de mi propia persona, porque una de las capacidades más maravillosas del ser humano es la de reirse de sí mismo.

Pero adelante, opine, es libre de hacerlo sin censura y además sé que a la gente como usted, Señor, le gusta autonombrarse paladines de cualquier cantidad de causas y no sólo las defienden sino que de inmediato tratan de reducir a sus interlocutores a "ignorantes" cuando no comulgan con sus puntos de vista. Un saludo.