viernes, 11 de julio de 2008

¡Libertad!

Ese fue el tema de esta semana en Metatextos. Y no, no se trata de una frase de película de Mel Gibson. Simplemente, en esta ocasión, el Ejercicio Diecisiete de Metatextos fue libre, podíamos escoger cualquier cosa para escribir. Así que, como no participé en el ejercicio anterior porque no tuve chance, aquí dejo mi texto con un tema que me había estado dando vueltas en la cabeza durante algún tiempo pero hasta ahora lo publico.

A ver qué tal salió porque lo escribí faltando como veinte minutos para que terminara el plazo de envío. Sobres pues, ahí nos vemos y no olviden darse una vuelta por el Taller pa que le echen un vistazo a los otros textos.


Quis Ut Deus

-Sabes bien que esto no es justo.- Su voz sonaba tranquila, envuelta en la seguridad de quien se sabe inocente del crimen que se le imputa. Caminaban juntos con paso lento, a través de los largos pasillos de la fortaleza enclavada en lo alto de una montaña.

-Mi papel no es juzgar- contestó su acompañante- sólo ver que se cumplan las leyes. Tú las rompiste y mi deber es detener la rebelión, para llevarte junto con tus seguidores, ante el Alto Consejo.

-Pero ¿Seré juzgado por buscar la libertad? ¿Por apelar a la razón?- Ahora su voz sonaba un poco más elevada. Sus brillantes ojos color miel, contrastantes con el negro de su cabello, parecían casi dorados mientras defendía su postura con vehemencia.

-Por rebelarte contra el orden establecido.

-¿Orden? ¿No quisiste decir “régimen”, Hermano?

Su interlocutor giró lentamente la cabeza para ver el rostro de su otrora compañero. ¿De verdad lo seguía considerando así? Eso parecía.

-Tú sabes que no…- y por un momento dudó. Finalmente no lo llamó de ninguna otra manera.

-Así que seré juzgado. Qué ironía, yo, que fui uno de los primeros…

-El orgullo no es algo que debas cultivar en estos momentos.

-El orgullo parece ser lo único que me queda en estos momentos. Tengo entendido que me quitarás lo que he creado. ¿Quién se hará cargo de mi reino, Hermano? ¿Tú, acaso? O será Gabriel a quien he visto dentro de tu séquito?

-Ninguno de los dos. El Príncipe en persona se hará cargo.

Lucifer se detuvo de repente y encaró a Miguel:

-¿Qué? ¡Pero este planeta es mío! Yo lo creé, yo les dí libertad a sus habitantes. ¡Les di la capacidad de decidir!

-Hasta aquí llega tu rebelión- dijo Miguel.

-¿De verdad? Creo que la rebelión apenas comienza- contestó confiado Lucifer.


Iosephus Dixit.


5 comentarios:

Felipe de Jesus dijo...

También ya había escuchado esa idea y realmente me parece hasta justificable...

Muchas felicidades mí estimado, insolentemente bien logrado!

Saludos

elmonares dijo...

Muy bueno como siempre compare, es bueno tener al satánico de vuelta.

El Satánico Dr. Iosephus dijo...

Felipe: Muchas gracias "insolentemente bien logrado" jajajajaja eso suena chingón...

Monares: Gracias compare... ¿cómo que "de vuelta"? Ps si no me he ido compare, ¿ps qué psó? Saludos...

Dory dijo...

Pues yo extraño al Dr.Satánico tierno :(

El Satánico Dr. Iosephus dijo...

Dory: ¿El Satánico Dr. Tier...? Jejeje, no ps ¿cómo crees? Este o sea, normal así como que... Bueno... ;)