viernes, 22 de febrero de 2008

Metatextos. Ejercicio 7. ¿Quién es ese que anda ahí?



Así es. Recuerden sus muy lejanas infancias con el nuevo ejercicio de Metatextos que esta semana consistió en tomar al famoso Cri-Cri, creado por Francisco Gabilondo Soler como tema del ya tradicional texto de 300 palabras o menos. Se podía elegir uno de los numerosos personajes y reinterpretarlo por completo o imaginar una forma alternativa en la que se desarrollara una historia contada en una de las canciones. En fin la creatividad depende de cada autor.



Mi texto se titula "El Grillo de Oro". Vayan y lean, hay varios textos muy interesantes.


*** ACTUALIZACIÓN ***

Reproduzco a continuación el texto que envié a Metatextos, espero que lo disfruten:


El Grillo de Oro

La luz entraba a través de las ventanas formando largos rayos que caían sobre la alfombra persa del siglo XV. Toda la decoración de aquel lugar indicaba buen gusto y una sobria elegancia digna de la más refinada aristocracia. Cerca del centro de la sala se encontraba una anciana sentada en una mecedora. La mujer tejía una bufanda, observando su trabajo a través de los pequeños lentes que descansaban en la punta de su nariz moviendo las agujas y el hilo con precisión y rapidez, herencia de toda una vida de práctica.
Entonces, alguien hizo sonar el timbre. Ella se levantó de la mecedora, se dirigió a la puerta y deslizó una mirilla para ver quién llamaba. Un joven esperaba al otro lado de la entrada.
-Dígame, joven- dijo la anciana
-Quisiera…- empezó a decir el muchacho.
-Ya sabes cómo es, hijito.
El joven, contrariado, dijo:
-”Toma el llavero, abuelita”- y mostró un pequeño llavero con forma de grillo dorado.
La puerta se abrió con un concierto de bisagras chirriantes y crujidos de madera antigua.
-Adelante- dijo la dulce abuelita
El joven entró a la casa y siguió a la abuela. No pudo evitar observar el cuadro del Coronel que fuera esposo de la mujer y sin saber por qué, sintió un escalofrío al ver la espada en el cinturón del fallecido militar. Llegaron hasta un ropero y la mujer observó detenidamente al muchacho, esperando.
-”Enséñame tu ropero”- dijo al fin el joven
La mujer sacó una llave de su vestido victoriano y abrió el ropero.
-¿Qué vas a querer?
-Cinco dosis de Crystal Ratón Vaquero y quince tachas Negrita Cucurumbé.
El joven pagó, la abuela lo acompañó a la puerta sonriendo dulcemente y después, la Lideresa del Cártel del Grillo Cantor volvió a su tejido y a sus recuerdos.


Iosephus Dixit

2 comentarios:

Boqueño dijo...

Por un momento pensé que la segunda imagen era de Asimov. Con esas patillas se confunde uno.

Saludos y ya estaremos leyendo su texto mañana con calma.

El Satánico Dr. Iosephus dijo...

Jajajajajajaja, sicierto se parece a Asimov. Y ps allá nos vemos en el metatextos. Por cierto el comentario en el texto del Semi, no lo "cacté"... yo me refería a que qué bueno que el personaje no era reguetonero porque ps eso es "más pior" que un rapero de gatillo fácil, jajajajajaja...